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Yo no quería perro, pero lo amo

Un noviecito le regaló un cachorro a mi hija… y 13 años más tarde esta es nuestra historia de amor

Un día llegó mi hija con un perrito, pequeño, hermoso, pero yo no quería perro. Un pretendiente se lo regaló: ¡Chicos no hagan eso!

¿Cómo iba a yo a sacar al perrito de la casa? al final él era inocente de que yo no quisiera tener un perro. Ya había sufrido la pérdida de mi perrita de toda la vida, pero llegó él y me tocó el corazón. Le pusimos de nombre Aaron.

Aaron Grillet ya tiene 12 años, cumplirá 13 en septiembre. Tenía un mes de nacido cuando llegó a mi casa, es un perro muy sano y hermoso, pero él se quedó pequeñín.

Lo más complicado que ha tenido Aaron es alergia, por lo que nos ha tocado mucho cuidar la alimentación y los productos para su aseo. En todos estos años de verdad que ha sido todo un príncipe, y yo no quería perro…

Está castrado, una amiga me dijo que era lo mejor, porque él montaba todo, cojines, mesa, pierna, visita. Así que preguntamos, indagamos y lo llevamos a una jornada de esterilización en Montalbán.

Nos dijeron: por favor, ayuno total, ni agua, por lo menos 12 horas, le quitas el agua y la comida en la noche y en la mañana ya tiene su ayuno. Si ha vomitado o tenido diarrea no lo lleves, si lo ves decaído, no puedes llevarlo.

Hice caso a todas las indicaciones y respondí todas las preguntas y así finalmente, lo castramos. Tal como nos indicaron en la charla, no comió ni bebió nada hasta estar bien despierto. Pero lo sorprendente, fue que salió caminando de allá, se montó en el carro y de verdad parecía que no lo hubiésemos operado.

Aaron se recuperó y al pasar unas semanas dejó de marcar y de montar como loco jajaja. Estaba feliz, porque no se afectó y no siguió con su marcadera, es decir, botando breves chorritos de pipí en todas partes

Hoy en día, sigue activo, brinca como siempre y salta muchísimo cada vez que nos recibe., él es muy cariñoso y alegre.

Su debilidad, es que lo consientan. A sus 13 años sigue siendo súper juguetón, es un viejito relajado.

Cariño sobre su panza, comer carne molida o bisteck, son su pasión, pero en casa, le damos perrarina. Mi negrito ya tiene casi 13 años, espero sean muchos más, sanito como siempre, feliz y muy querido… aunque yo no quería perro… me conquistó desde el primer día y lo amo con todo mi corazón.

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