Mundo Animal

Un pichón de águila ha sido el huésped más caro y agradecido de Linda

La rescatistas lo resguardó y alimentó por varios días hasta que el ave se recuperó

Linda es de esas rescatistas que no tiene ningún tipo de prejuicios por las especies que ameriten de su compasión y cobijo. Cuida por igual a un gatico rescatado de un basurero como a un pichón de zamuro. Su labor y amor por los más indefensos no distingue de colores, pelaje, o plumaje. Para ella la vida de todos es igual de valiosa e importante de salvaguardar.

Por esa razón no se paró en artículo, cuando de boca de su vecino se enteró que un pichón de águila había caído en su terraza y el señor no estaba muy animado a socorrerlo. Sin nada de experiencia en el asunto y con algo de temor, lo primero que hizo Linda fue instruirse con el equipo de Misión Nevado quien le dio todos los pasos para llevar a cabo el rescate de aquel pichón.

“En estos últimos meses del año muchos pichones de guacamayas, búhos e incluso águilas son propensos a sufrir accidentes porque es la temporada donde ellos aprenden a volar”, explica Linda, quien presume que el pobre aguilucho estaba en sus menesteres de vuelos y puf, chocó con un poste, y fue que aterrizó todo golpeado en la terraza del vecino.

De hecho, Linda conoció a la mamá del pequeñín, quién desde el árbol de al frente no escatimó en hacer sonidos desesperados para ver si su polluelo volvía a su lado, pero este, estaba muy golpeado para hacerle caso y fue entonces donde se dejó agarrar por Linda.

Los días consiguientes el pichón de águila evolucionó muy bien. Linda se esmeraba en alimentarlo con su dieta a base de carnes y frutas. “Fue mi huésped más caro”, reconoce con gracia la animalista, e insiste en que los animales son tan agradecidos, “ellos saben cuándo uno los está ayudando y se dejan ayudar por ti”, recalca.

El consentido aguilucho no duró mucho en la casa de Linda, ya después de estabilizarlo, se lo entregó a la especialista en fauna silvestre y animales exóticos, Grecia Marquís, quien evalúa y reincorpora animales exóticos a su medio natural.

“Las aves son muy delicadas, así tú la alimentes muy bien, ellas necesitan del sol y del aire libre para crecer sanas y no enfermarse. No son mascotas, ni animales para tener en cautiverio”, exhorta Linda.

Finalmente “el huésped más caro y agradecido” tuvo un final feliz. El aguilucho de Linda contó con la suerte de aterrizar en un edificio sensibilizado con el tema animalista y mejor aún ser rescatado por una  proteccionista de las buenas, de las que si no sabe cómo hacerlo lo averigua, lo aprende y lo hace. Como muestra, esta conmovedora historia.

Las aguilas «El rey de las aves»

Aunque se trata de animales de diversos géneros y no hay una clasificación consensuada entre los especialistas, en general cuando hablamos de águilas nos referimos a aves de gran tamaño, con garras y picos afilados y fuertes, de constitución robusta y hábitos depredadores.

Las águilas son las aves más poderosas que se conocen, capaces de emprender el vuelo con una presa pesada entre sus garras y dotadas de una vista extremadamente aguda que les permite detectar a sus presas a la distancia.

Esto las ha revestido a los ojos del ser humano de una importancia y un poderío dentro de su nicho alimenticio: usualmente se la considera la reina de las aves.

Un águila de buen tamaño puede llegar a pesar unos 7 u 8 kg o más y medir unos 95 cm de altura. En todas las especies, sin embargo, la hembra es de mayor tamaño que el macho. Pueden vivir de 14 a 25 años.

Estas aves pueden hallarse en cualquiera de los cinco continentes, excepto en la Antártida. Estan adaptadas muy bien a las condiciones climáticas y bióticas de cada región.

Las águilas son excelentes depredadoras, aunque eventualmente pueden recurrir a la carroña para subsistir. Son carnívoras y sus hábitos de cacería son distintos de los de otras especies de aves de rapiña, ya que las águilas no deben preocuparse de ser depredadas (están en el tope de la pirámide trófica) y pueden cazar con total tranquilidad.

Especies representativas de águilas

Algunas de las especies representativas del águila son:

  • Águila calva (Haliaeetus leucocephalus). Conocida como águila americana o de cabeza blanca, es originaria de Norteamérica y se encuentra protegida luego de haber estado en peligro de extinción.
  • Águila harpía (Harpia harpyja). Famosa por sus colores y cresta gris, es el águila más grande de América, similar al águila filipina. Abunda en América Central y del Sur, en la selva amazónica.
  • Águila imperial ibérica (Aquila adalberti). De tonalidad marrón muy oscura y un gran tamaño promedio, es típica de la península ibérica, sobre todo en Andalucía.
  • Águila real (Aquila chrysaetos). Símbolo de distintas casas reales de Europa, es una especie muy abundante, de plumaje oscuro pero brillante y patas de un amarillo intenso. De cuerpo aerodinámico y pico curvo al final, puede encontrársela en todos los continentes, prefiriendo por lo general los climas cálidos.
  • Águila negra (Buteogallus urubitinga). Color café y de tamaño medio a grande, se le conoce como águila africana pues es originaria de Medio Oriente y África, sobre todo la Península Arábiga y Sudán. Se la considera un águila especialmente “tranquila”, aunque se la ha visto devorar monos, garzas, reptiles o incluso carroña cuando hace falta.

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