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Un carro atropelló a Marucha, pero logró vivir 5 años más

Marucha fue golpeada por un carro pero se recuperó con perseverancia y mucho amor

Recuerdo perfectamente el día que Maruchita llegó a mi vida. Había una construcción muy cerca del parque, en donde yo estaba con una compañera que también ama a los animales. Llegaron los obreros con una perra en muy mal estado, un carro le había dado un golpe y la había bombeado hasta el río Guaire, en Caracas.

Llegaron con ella y muy cerca, había un operativo de esterilización, corrimos para que el veterinario la revisara. Por suerte estaba el Dr. Mayora quien notó que ella no tenía movilidad en las patas traseras, además del maltrato y dolor en otras partes del cuerpo.

El veterinario nos indicó que la expectativa de vida era baja, sin embargo, yo fui muy insistente en que hiciera todo lo posible por recuperarla. Le mandó un tratamiento y otras evaluaciones. Así transcurrieron un par de semanas.

-Siempre dormía con alguna sábana o paño

Marucha, seguía sin tener movilidad en las patas traseras, ni sensibilidad. Mis compañeras y el veterinario me sugirieron que la durmiéramos, pero eso de aplicar la eutanasia a una perra que era tan dulce, no podía ser. Entonces bañada en llanto, le insistí al doctor para encontrar otra opción.

Asumí el caso. La perrita, dócil dejaba hacer todo, tomar medicinas y yo todos los días le hacías sus masajes, la estimulaba.

Yo era su fisioterapeuta, con los masajes que veía en internet, las visitas al veterinario y sus recomendaciones ara poder asumir las terapias.

Marucha se recuperó, no logró caminar como cualquier perro, pero sí logró tener sensibilidad en sus patas traseras y hasta pararse en sus cuatro patas. Eso fue un logro que celebramos juntas todos los días, con el pasar de los años.

Ella se sostenía en sus patas, pero no controlaba esfínteres, tenía trato especial, limpieza, paños, productos y aun así, por su condición, empezaron las infecciones urinarias. Yo desconocía la posibilidad de hacerle una silla de ruedas. Pero las cosas ocurrieron así, no lo supe a tiempo.

Empezaron las infecciones, una tras otra, esas infecciones urinarias, acompañadas de muchos antibióticos y tratamientos, más higiene y más cloro etc. Estuvo unos 5 años conmigo. La perra más dulce que he tenido en mi vida. Un regalo del cielo, no me importa todo el sacrificio por cuidarla, ella lo valía.

De tantos tratamientos e infecciones, Maruchita se me complicó con un cáncer de vejiga, lamentablemente, no pude salvarla de eso. Pero me queda la satisfacción de haberle ofrecido 5 años más de vida, aun después de que aquel carro, se la llevara por el medio sin piedad.

Los obreros y el veterinario le cambiaron la vida, el veterinarios nos recomendó esterilizarla para evitar el celo y más focos posibles para una infección, fue bonito cuidarla de ese postoperatorios, de esas terapias y de sus malestares. Verla florecer y engordar, mejorarse y levantarse para estar en sus cuatro patitas, no tiene precio.

Maruchita, gracias por permitirme ser tu madre en la tierra, por darme tanto amor que aunque o estás, aun puedo sentirlo. Cuando yo cruce el arcoíris, quiero volver a abrazarte, gracias a tus veterinarios y a mis compañeras por apoyarme en el proceso, salvar tu vida, fue un privilegio.

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