Mundo Animal

Team perro o team gato: qué define nuestra afinidad con los animales de compañía

La elección de nuestra mascota puede contener mucha información sobre el tipo de persona que somos

Sin duda existen diferencias entre las personas que prefieren los perros a los gatos, y menos dudas hay de que los animales de compañía son claros integrantes de nuestra sociedad presentes en la mayoría de los hogares del planeta.

Históricamente la convivencia humana con las mascotas, no siempre ha sido armoniosa y algunas veces lamentablemente termina en la peor forma de maltrato: el abandono.

Basándose en perfiles psicológicos el profesor y veterinario argentino Juan Enrique Romero, escribió un artículo para definir desde su análisis las motivaciones que nos hacen sentirnos atraídos por los perro o por los gatos.

Para él, saber anticipadamente cual de estas dos especies es más compatible con nuestra personalidad, hábitos y entorno es un mecanismo de anticipación que evitará errores de elección concluyendo, en el mejor de los casos, con el animal en un refugio.

Los perros tienden a ser gregarios, tal y como lo son los lobos, y aprecian muestras de afecto que hasta las personas más desinhibidas pueden considerar inoportunas (REUTERS)

Se entiende por cinofilia a la afición por los perros mientras que la preferencia por los gatos recibe el nombre de ailurofilia. Ambos son términos, de origen griego, que se refieren primariamente al amor y la pasión por los perros y los gatos.

Muchas personas, se definen como francamente partidarias de la compañía de los perros y otro gran grupo lo hacen marcadamente por la compañía de los gatos. Esta elección esta teñida de múltiples aspectos y matices de nuestros propios hábitos y personalidad.

Varios estudios científicos respaldan que distintos aspectos de personalidad se basan en esta división de preferencias. Los más serios y concluyentes varían sus resultados en función de si se trata de hombres o de mujeres.

Los gatos se muestran mucho más independientes, resultan más impredecibles y no siempre les dan la bienvenida a las caricias y los abrazos (REUTERS)

Hombres: se han encontrado diferencias significativas en dos rasgos de personalidad de los evaluados:

– Responsabilidad: los hombres que sindican a los perros como sus favoritos son más responsables que los que prefieren a los gatos.

– Sensibilidad emocional: es mucho mayor en hombres amantes de los gatos que en los que prefieren a los perros.

Mujeres: las mujeres han mostrado diferencias significativas en muchas más variables entre las estudiadas para saber si se consideran más gatunas que perrunas.

– Reflexión: las mujeres partidarias de los gatos piensan más detenidamente antes de tomar decisiones

– Autosuficiencia: las fans de los felinos son más autosuficientes e independientes.

– Responsabilidad: las mujeres perrunas, son como los varones perrunos, más responsables que las gatunas.

– Extroversión: las mujeres que prefieren a los perros son más extrovertidas que las apasionadas de los gatos.

– Fortaleza mental: en este aspecto las mujeres perrunas muestran mayor autocontrol y estabilidad emocional.

Las personas que se sienten atraídos por los gatos son en general personas reservadas, independientes y algo impredecibles (AFP)

Elegir si la compañía de un perro o la de un gato, es una decisión que está enmarcada en la esencia de la naturaleza: la diversidad. Bienvenidas las diferencias que perpetúan la vida y hacen que la sociedad funcione.

Convivir con un perro o un gato no es mejor o peor, depende de tus rasgos de personalidad y de tu individualidad que la relación sea feliz y duradera.

Aunque tanto los perros como los gatos son excelentes animales de compañía, no hay que dejar de lado que pertenecen a especies diferentes con distintas necesidades y cuidados.

Conocer anticipadamente al vínculo las necesidades físicas y psicológicas de cada especie, y en particular de cada individuo, es fundamental.

Los gatos y los perros tienen diferentes historias de domesticación, diferentes necesidades, diferentes apegos a sus dueños y diferentes comportamientos naturales que son más o menos compatibles con las necesidades y comportamientos humanos (REUTERS

Pero más fundamental aún, es evaluar nuestra capacidad de cubrir tales necesidades sin sufrirlo como un castigo. Tiene que haber una motivación intrínseca para cuidar a nuestro animal y es aquí donde entra en juego, nuestra forma de ser.

Por supuesto que se puede ser “dual”, prefiriendo a los perros y a los gatos a la vez ya que no se trata de una preferencia excluyente, existiendo un sinnúmero de personas que no sabrían decir qué prefieren o que conviven con ambas especies de manera sana y feliz.

A modo de conclusión podríamos afirmar que la convivencia con un perro, para una tutoría adecuada, requeriría una personalidad más responsable debido a que la cantidad de cuidados que la especie necesita, que es mayor que en los gatos.

Las personas partidarias de los gatos suelen ser más autosuficientes y tener menos tiempo, tal vez más espirituales, prefiriendo un animal que no necesite tantas horas de compañía y dedicación al día.

Ambas especies brindan enormes beneficios a quienes conviven con ellos, algo que han notado por partida doble, los que no descartan a ninguna de estas dos especies.

Deja un comentario