Perros

Sillas de Ruedas para perros, una segunda oportunidad

La silla de ruedas le devuelve calidad de vida a tu mascota

Cala es una perra mestiza que hacía vida alrededor de un centro comercial capitalino, fue atropellada y sus protectoras corrieron al veterinario.

Estaba aparentemente “bien”, pero el veterinario luego de hacerle exámenes, RX y pruebas, explica que la perra tiene daño medular, es poco probable que vuelva a caminar y que sus patas traseras no tienen sensibilidad.

El médico propone un tratamiento de dos semanas, pero debe estar en una casa, no puede estar en la calle, porque Cala, no puede caminar, ni siquiera controla esfínteres (sus heces y orina salen sin control).

El tratamiento transcurrió sin éxito. Hay que tomar decisiones, sus protectoras se debaten entre ofrecerle una oportunidad, comprendiendo que requiere aseo, una silla de ruedas para perros  y un hogar y otra de sus compañeras indica que eso no es calidad de vida que lo mejor es dormirla, es decir, aplicarle la eutanasia.

Como este existen muchos casos . La buena noticia, es que cada vez, los humanos nos hemos sensibilizado y cada vez más se han desarrollado artefactos, casi como “sillas de ruedas para perros y para gatos”, para evitar»dormir» a un animalito por quedar discapacitado y así ofrecerle una oportunidad más.

Desde artesanos, dueños aferrados a ofrecerle comodidad a su perro, organizaciones no gubernamentales hasta particulares, han creado sillas de ruedas para perros o gatos, haciendo accesible para alguien con poco recursos, pero con mucha voluntad, ofrecerle el paso a paso, para poder construirla.

He conocido muy de cerca perros que han tenido accidentes siendo jóvenes, 1 año tal vez dos, y han tenido una larga vida al lado de sus familias humanas, usando su “silla de ruedas para perros”.

Por esta razón, compartir una de las tantas “recetas” para hacer una silla de ruedas para perros, es algo que no podía faltar.

También como mencioné antes, artesanos, estudiantes universitarios, hay muchos que pueden apoyarte en el desarrollo de la silla ideal para tu animalito discapacitado.

Aquí tienes una forma de hacerla, esta la ha compartido un usuario en un foro, luego de que su perra Chispita, perdiera mobilidad en sus patitas traseras.

¿Cómo hacer una silla de ruedas para perro?

Con frecuencia encontramos casos en los que es irreversible el daño y nuestro amigo peludo no podrá mover las patitas, con frecuencia las traseras. En este caso mostramos un tutorial para hacer el carrito que eleve la calidad de vida de nuestros peludos y deja atrás la posibilidad de «dormirlo» por no tener un futuro con la calidad de vida que queremos darle.

¡Bueno patas a la obra!

Lamentablemente, Chispita perdió la movilidad de sus patas traseras. Lo que significó una gran pérdida para un perro tan alegre, y con tantas ganas de vivir.

Por eso, decidí tratar de darle una mano. Y acá empieza la intención de este tema, que es mostrarles cómo hacer una silla de ruedas para perritos discapacitados.

Las opciones para hacer algo así son muchas: metal, plástico, madera, lo que sepan manejar con comodidad. En mi caso elegí PVC, ya que los caños de este material se consiguen con facilidad en cualquier ferretería.
Vamos a necesitar lo siguiente:

Materiales:

  • Tubo de cañería de 1,5 » (pulgada y media) de PVC para desagüe. Con una tira de 4 metros es suficiente, y va a sobrar bastante, pero es raro que nos vendan menor cantidad. Además es relativamente económica
  • 6 uniones T (te) de 1,5″ para caño de PVC.
  • 2 codos 90º para caño de PVC de 1,5″.
  • 2 tapas para caño de PVC de 1,5″
  • 2 ruedas tipo «carrito de hacer las compras» del tamaño que mejor se ajuste al perro.
  • 1 varilla roscada (el calibre de la varilla depende del eje de las ruedas. Lo más justo posible).
  • 4 tuercas del calibre de la varilla roscada.
  • 4 arandelas, también del calibre de la varilla.
  • 4 tornillos autoperforantes T2
  • Tiras de tela para el arnés (una buena cantidad).
  • Pegamento para caños de PVC (opcional)
Aquí puedes ver algunas piezas y materiales que necesitarás

Herramientas:

  • Taladro y mecha del calibre de la varilla roscada (no es imprescindible).
  • Herramienta de corte para el caño de PVC (desde una sierra común a una caladora, o un cuchillo caliente, todo sirve).
  • Marcador indeleble.
  • Destornillador tipo «phillips».
  • Pinza y llaves para las tuercas.

Medir al perro:

  • La altura (H), se toma desde el muslo de la pata trasera hasta el extremo de la misma pata.
  • El largo (L) se toma desde el comienzo de la cola hasta «los hombros».
  • El ancho (A) debe ser el ancho máximo. Es decir, medimos la parte más ancha que tenga el perro.
Toma como referencia esta imagen para tomar las medidas

Cortar el tubo:
Teniendo estas tres medidas cortamos el tubo del siguiente modo:

  •  2 piezas del largo (L) del cuerpo del perro.
  •  3 piezas del ancho (A) +10 cm aproximadamente. (Los tubos deben tocar el cuerpo del perro lo menos posible para evitar lastimaduras por fricción).
  •  2 piezas que midan 2/3 de la altura (H) del perro. Si el perro mide 30 cm de alto, estas dos piezas deben ser de 20 cm.
  •  4 piezas que midan unos 7 cm. *
  •  2 piezas de 10 cm.
El corte de los tubos, dependerá de las medidas de tu perro

Las piezas de unos 7 cm, en realidad son piezas que sirven de unión entre 2 «T» o una T y una tapa. La medida exacta se puede obtener marcando la medida equivalente a la suma de las dos piezas a unir. Algo así:

Las ruedas:

Comenzaremos armando el eje de las ruedas, la parte más importante de nuestra silla.
Tomamos las tapas de caño y marcamos el centro con la fibra.

Luego, hacemos un agujero pequeño utilizando un clavo.

Y finalmente agrandamos el agujero del clavo con el taladro y la mecha. Si no tenemos taladro y mecha, podemos usar un cuchillo o cualquier metal caliente que derrita el PVC y nos permita agujerear para que luego pase la varilla roscada.

A continuación, utilizando alguna de las piezas Nº 4, unimos 2 «T» con las tapas agujereadas. Algo así:

Las tapas deben quedar así junto con las piezas T

Finalmente, colocamos entre las 2 «T» con tapa una de las piezas Nº 2 (es decir las del ancho del perro):

Y para terminar le pasamos la varilla roscada y colocamos las ruedas.

Muy importante: Las ruedas se colocan del siguiente modo. Se pasa la varilla roscada, se coloca una arandela, luego la rueda, luego otra arandela, y finalmente 2 tuercas. Las dos tuercas se ajustan usando el método conocido popularmente como «tuerca y contratuerca». Es decir, utilizando 2 llaves, o una llave y una pinza, una de las tuercas (la que está más alejada de la rueda) se ajusta y al mismo tiempo la otra tuerca «se afloja». Es decir, se hacen girar en sentido opuesto. La presión de una tuerca contra otra evita que las tuercas se zafen por el propio giro de las ruedas.

El sobrante de varilla roscada se corta con sierra para metal o con sierra tipo serrucho.

Quedaría así

Importante la tuerca bien ajustada y el corte de los excesos

Ensamblado:

El resto del ensamblado es bastante sencillo. En esta fotografía se observa la ubicación de las piezas faltantes unidas utilizando las «T» que nos quedan.
Si bien los tubos de PVC calzan justo, y quedan bien armados con solo trabarlos a presión, podemos utilizar pega para PVC para asegurar la estructura y evitar que se desarme con el andar del perro.

Ensamble de partes
Detalla cómo está dispuesto el ensamblaje

Arnés:

Para el arnés que sujeta las partes traseras utilice una cinta de tela muy resistente (la que se usa generalmente en bolsos o correas para perros). Con esta cinta arme una «O» de tela, la cual sujete a las «T» que unen el armazón superior con las ruedas. En medio de esta «O» de tela, coloque una cinta de la misma tela, que aunque no es imprescindible, ayuda a sujetar la columna del perro.

En la parte delantera, simplemente utilice la misma cinta que en el arnés posterior, y arme una cruz que atraviesa el pecho del perro, y dos cintas que van por encima del lomo. En este caso use un gancho metálico para poder quitar o asegurar el arnés fácilmente. Para evitar que el arnés delantero se mueva asegúrelo al caño Nº 1 utilizando tornillos autoperforantes T2.  (Como una pechera)

Ves el tornillo
El tornillo perforando el pvc
Como una pechera
Observa que es como una pechera

En la parte de atrás, puede agregar  3 cintas de cierre mágico. Una de unos 10 cm de largo sobre el tuboo N°2 de la parte superior para sujetar la cola (este de la cola es opcional), y 2 de unos 15 cm. en las «T» de las ruedas para atar las patas. Todas fijadas utilizando tornillos T2.

Cierre mágico para asegurar patitas
Aquí lo ves sujetando la patita
Ya ensamblado

Listo, nuestra silla ya está armada, y debería verse así más o menos:

Ha llevado trabajo, pero podrá corretear
Este es un modelo que puedes intentar
Ves que es como una pechera

El perro debe colocarse de modo que las patas traseras pasen por los agujeros del arnés trasero, pasen por detrás del tubo Nº 2 que está encima del eje de las ruedas, y finalmente se aten, utilizando cinta de cierre mágico, a las «T» que se encuentran junto a las ruedas.

La cola del perro debe colocarse encima del caño Nº2 que está atrás de todo, y si también está inmóvil, atarse utilizando también una cinta de cierre mágico. De este modo se evita que el perro se ensucie cuando hace sus necesidades.

a patas delanteras se pasan por la cruz del arnés delantero. y el resto de la cinta del arnés delantero se pasa por el lomo del animal y se engancha o se ata firmemente de modo que la silla se mueva lo menos posible hacía arriba o hacia abajo.

Una vez colocado todo, el perro puede empezar a andar. Hay que tener en cuenta que les lleva mucho tiempo acostumbrarse, y que es probable que sus patitas delanteras no tengan la fuerza y la energía como para estar mucho tiempo haciendo el trabajo que antes hacían 4 patas. Pero hay que tener paciencia, y ver la cara de felicidad de ellos cuando pueden volver a correr con sus amigos utilizando sus nuevas ruedas.

Chispita feliz con su silla

Esta contribución se la debemos a un usuario de Taringa: ffrraannccoo

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