Mundo Animal

Sacrifican una morsa en Noruega por considerarla «una amenaza»

Turistas ignoraron la norma de no acercarse al animal y por ello autoridades decidieron sacrificarla

Un hecho bastante injusto que encendió las redes, sucedió el pasado domingo en Noruega; una morsa fue sacrificada por considerarla riesgosa para las personas que visitaron el fiordo de Oslo, un espacio turístico que atrajo a propios y visitantes a propósito de las vacaciones de verano.

Una vez más un inocente animal sufre las consecuencias de una humanidad que se considera dueña y señora de todo lo que le rodea: animales, ecosistema, minerales, etc. Cuando la pura verdad es que somos bastante invasores y nada respetuosos del planeta que nos nutre y del cual formamos parte.

Esta mirada individualista y antropocentrista, heredada de generación en generación fue la excusa idónea para que las autoridades de Noruega se hicieran del derecho de sacrificar a un animal de 600 kilos, que su único delito fue posarse a tomar el sol en una de las embarcaciones cercanas a su habitat natural: el mar.

«La decisión de sacrificarla se tomó sobre la base de una evaluación global de la amenaza que suponía para la seguridad humana», alegó el responsable de la Dirección de Pesca de Noruega, Frank Bakke-Jensen, en un comunicado.

Claro que es una amenaza para los turistas curiosos que ven a un animal exótico sin respeto a su espacio individual y sin consideración a su naturaleza salvaje y distinta. Por eso la regla de no acercarse al animal fue totalmente ignorada y la única que pagó las consecuencias fue la morsa sacrificada y no los ciudadanos que infringieron la norma.

Un desagradable final para la naturaleza, por no decir que aquellos que hiceron lo propio para matar a un animalito marino inocente con la supuesta intención de salvaguardar la vida de los turistas, tampoco quedaron muy bien parados. Acaso es más fácil matar que sedar y reinsertar.

Desde una mirada más humanistas hubiera sido un logro para todos que la morsa Freya, (bautizada así en honor a la diosa del amor y la belleza de la mitología nórdica) hubiera sido dormida y liberada en un espacio más propicio para ella y lejos de esos humanos que solo se dejan llevar por sus miedos, ignorancia e intereses.

Freya será recordada como una mártir más de aquellos que aún no comprenden que todas las formas de vida son valiosas e indispensables para conservar el delicado equilibrio de la naturaleza.

Recaudan 20.000 dólares para estatua de «Freya«

Una campaña en línea ha recaudado más de 20.000 dólares para alzar una estatua en Noruega para Freya.

Este miércoles, una campaña en línea ya había recaudado 210.000 coronas noruegas (21.600 dólares) para construir una estatua en honor de la joven morsa.

El organizador de la campaña dijo que la estatua debería servir como un recordatorio para que las generaciones futuras protejan a los animales.

«El sacrificio de Freya envía el mensaje extremadamente negativo de que Noruega, y en particular Oslo, no pueden dejar espacio para los animales salvajes», dijo Erik Holm en el sitio web de recaudación de fondos Spleis.no.

«Al erigir una estatua del símbolo en el que Freya se ha convertido en tan poco tiempo, nos recordaremos a nosotros mismos (y a las generaciones venideras) que no podemos ni debemos matar o borrar la naturaleza cuando está en nuestro camino».

El sacrificio del animal causó molestia y críticas de la comunidad animalistas

Deja un comentario