Mundo Animal

Pirotecnia: Alegría para unos, fin del mundo para otros

Los animalitos sufren las consecuencias de los fuegos artificiales usados en las fiestas

Se asoma el mes de diciembre y con él todo un lenguaje de luces, canciones, comidas y hasta estruendos en forma de pirotecnia despiertan la emoción y excitación propia de la fecha.

Desde la inofensiva «cebollita» que los complacientes padres compran a  los más pequeños de la casa, hasta los cohetones o famosos “tumba rancho”, hacen sonar sus pólvoras para avizorar un ambiente de alegría y celebración, ya sea porque nace el niño Dios o porque se despide otro año. Sea cual sea el motivo, siempre es acompañado con el “fuego al cañón” como dice el aguinaldo. Pum!

Este incomprensible estallido de ruidos y olores a pólvora es el sufrimiento de los animales de compañía, los de granja y hasta las especies más silvestres quedan atónitas de miedo y confusión por las repentinas explosiones que invaden su hábitat.  

Diciembre es un mes que además de propiciar la compra o adopción compulsiva animales de compañía para regalar, (que en su mayoría serán abandonados meses posteriores), también en esta fecha, es bastante notorio las centenares de familias que denuncian haber perdido a su compañero de cuatro patas, justamente por incidentes asociados a los fuegos artificiales y la reacción que éstos producen en los animalitos.  

La American Society for the Prevention of Cruelty to Animals (ASPCA)  la principal y más longeva asociación por los derechos de los animales de Estados Unidos, advierte que los petardos y las tormentas de luces provocan cerca del 20% de los casos de animales extraviados.

“Cuando las comunidades realizan celebraciones utilizando estos artefactos, los refugios locales y otras organizaciones de protección animal se ven abrumados por la cantidad de avisos de animales perdidos o que sufren lesiones y traumatismos. Muchos animales aterrorizados huyen de sus hogares para escapar del estruendo de los fuegos artificiales, algunos se lesionan al intentar salir por ventanas y vallados, son atropellados por automóviles y acaban heridos o mutilados, mientras que otros nunca son recuperados vivos”, advierten.

¿Por qué los fuegos artificiales son tan atractivos para los humanos y tan aterradores para los animales?

La pirotecnia conlleva un espectáculo lúdico que genera placer por sus efectos sonoros y visuales de chispas, llamas y humos.

El especialista e investigador universitario César A. Orozco refiere en su artículo “La pirotecnia, un maltrato animal del humano animal”, que para los humanos “la pirotecnia conlleva un espectáculo lúdico que genera placer por sus efectos sonoros y visuales de chispas, llamas y humos. En contraste con lo que causa en los animales: desorientación, miedo, fobias y estrés postraumático”. Esta notable diferencia responde a los niveles auditivos que posee cada especie.

“La agudeza auditiva más desarrollada la poseen las polillas, reconoce sonidos muy agudos mayor a los 300 kilohercios (KHz); luego siguen los murciélagos de 212 KHz, los búhos entre 12-200 KHz, los delfines hasta 160 KHz, los elefantes 75-150 KHz. Entre los animales domésticos, un caballo entre 33 a 75 KHz, los gatos están en un rango de 48-85 kHz, en los perros es hasta 60Kz; generalmente los animales tienen una sensibilidad auditiva mayor que los humanos que sólo alcanza una frecuencia entre 2-5 KHz”, explica Orozco.

En un experimento pidieron a varias personas someterse a molestas detonaciones tal y como lo hace un animal de compañía en la épocas decembrinas. Las repuestas de los participantes fue lo opuesto a alegría o sensación de celebración:»Sentí Nervios»… «El corazón me palpitó muy fuerte», «Era un ruido caótico»… fueron las expresiones más comunes.

A continuación el video completo del mencionado experimento, que busca concienciar a las personas respecto al nivel de estres y sufrimiento que unos simples fuegos artificiales pueden causar al peludo de la casa.

Las diferencias en la agudeza auditiva es la clara razón de las reacciones adversas que los animales de compañía experimentan con los impactos de la pirotecnia. Aunque vale destacar que unas especies la sufren con mayor intensidad que otros.

Perros

La agudeza auditiva de los perros es una de las causas que provocan que el sonido de la pirotecnia sea una experiencia negativa para ellos

Los perros son capaces de oír hasta los 60.000hz, mientras que los humanos no oyen nada a partir de 20.000hz, lo cual supone solamente un tercio de la capacidad de los primeros. Esta agudeza auditiva de los perros es una de las causas que provocan que el sonido de la pirotecnia sea una experiencia negativa para ellos. Estos animales muestran señales de ansiedad y agobio que se intensifican a medida que se ven incapaces de escapar del sonido.

Muchos perros urbanos sufre alguno de los síntomas relacionados con las explosiones de petardos. Las reacciones a los petardos que con más frecuencia se pueden observar en un perro son el congelamiento o paralización, los intentos incontrolados de escapar y esconderse, y los temblores. También se pueden presentar otros signos más intensos, como salivación, taquicardia, vocalizaciones intensas, micción o defecación, actividad aumentada, estado de alerta y trastornos gastrointestinales, entre otros. Todos estos signos son indicativos de una situación de un profundo malestar.

Gatos

Ante el estruendo de los cohetones los gatos intentan esconderse o escaparse

Los efectos de la pirotecnia en los gatos son menos evidentes, pero sus respuestas son similares a las de los perros, como intentar esconderse o escaparse. Sin embargo, al margen del miedo que pasan, tienen un riesgo mayor de intoxicación por esta causa.

Su curiosidad hace que muchos de los gatos que se encuentran cerca de zonas donde se realizan los petardos, los ingieran. En algunos casos, llegan a perder la vista o se lesionan gravemente, si se ven afectados por explosiones de petardos.

Caballos

Se calcula que un 79% de los caballos experimenta ansiedad a causa de los explosivos decembrinos

Los caballos pueden sentirse fácilmente amenazados por los fuegos artificiales por su condición de animales herbívoros, potenciales víctimas de otros animales, dado que están en estado de alerta constantemente a causa de posibles depredadores. Estos animales también actúan de manera bastante similar a los perros y los gatos, mostrando señales de estrés y miedo, y, por consiguiente, intentando huir o escaparse.

Se calcula que un 79% de los caballos experimenta ansiedad a causa de los petardos, y un 26% sufre lesiones por los mismos. En ocasiones pueden reaccionar a la pirotecnia tratando de saltar vallas y huir peligrosamente hacia zonas donde pueden ser atropellados.

Aves

Las aves son propensas a morir por el ruido de la pirotécnia

El ruido de los petardos puede causar taquicardia e incluso la muerte a las aves. Una muestra del estrés que les provocan se refleja en que pueden causar el abandono temporal o permanente del lugar donde se encuentran.

Las respuestas de desorientación y pánico frente a los fuegos de artificio pueden provocar que las aves se estallen contra los edificios o vuelen hacia el mar. Las especies coloniales de aves que anidan en altas densidades, como la gaviota argéntea, corren un mayor riesgo al respecto durante explosiones de petardos. Eso ocurre porque, al huir de los sonidos, muchas aves no saben cómo volver a sus nidos una vez que el ruido termina, lo que provoca que muchas de sus crías queden desamparadas.

Recomendaciones

  • Resguarde a su mascota en un lugar donde se sienta seguro dentro de la casa, puede colocarle una prenda con su olor corporal para que lo ayude a relajarse.
  • Cierre las ventanas, prenda el radio o la televisión, esto será un buen camuflaje para amortiguar el ruido de los cohetes, fosforitos o tumbadores.
  • Asegúrese que durante el día su perro o gato gaste suficiente energía para que sea más fácil concebir el sueño.
  • No lo amarre, por el desespero puede soltarse y escapar despavorido o hacerse daño hasta ahogarse.

Alternativas al uso de pirotecnia

Año nuevo en Singapur

Hay una creciente aceptación de las alternativas a la pirotecnia, como los espectáculos de luz láser. Un caso particularmente notable es el de la ciudad de Collechio (Italia), una de las primeras en programar fuegos artificiales silenciosos, con el mensaje consistorial de que es posible disfrutar de la pirotecnia sin tener que provocar el pánico entre los habitantes no humanos del municipio. No obstante, existe la posibilidad de que este tipo de espectáculos puedan afectar a aves.

Otro de los países que se unen a celebrar sus fiestas sin humo ni ruido es La India, China y Australia. Además de proteger a los animales, estos gobiernos están pensando en disminuri el indice de contaminación ambiental propia de la pirotécnia.

«Los drones representan una opción viable y una alternativa verde, ya que son reutilizables y no producen contaminación acústica ni química. Por lo tanto, tampoco causan daños en la fauna de la zona, ni riesgo de incendios».

Los drones se han convertido en una opción para sustituir a los fuegos artificiales, ya que producen una mayor variedad de efectos visuales y oportunidades casi ilimitadas para la narración artística en el cielo.

Son muchas las fundaciones y organizaciones animalistas que alzan su voz en estas celebraciones para llamar a la conciencia de los ciudadanos, a que disminuyan estas prácticas, pensando en los seres que tienen una mayor sensibilidad al ruido. Para ellos, el mejor regalo de Navidad es la empatía y el respeto.

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