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No solo a los perritos «criollos» los abandonan

Beirut, un perrito poodle rescatado de una panadería, logró conseguir un hogar

Beirut es un perrito de 9 años rescatado cerca de una panadería llamada Beirut,  de ahí su nombre.

Según cuentan las personas de la panadería al perrito lo abandonaron cruel y descaradamente en medio de la calle, lo bajaron de una camioneta y lo dejaron ahí, a su suerte.

Beirut tenía varias semanas deambulando por el sector, hasta que un día finalmente llegaron sus salvadores y futura familia, aunque él fue el los escogió a ellos como su nueva familia.

Beiru en un antes y un después

Cuando llegó a casa, en definitiva sabían que había que darle un buen baño y un corte de pelo, también un chequeo médico y comprarle sus cosas (camita, plato de comida, collar juguetes, etc).

En este chequeo le descubrieron debajo de sus testículos una bolsita y de las opciones que le dieron escogieron castrarlo para evitar problemas futuros.

Gracias a la castración subió de peso y muchas veces lo confunden con una hembra porque creen que esta «embarazado», cuando solo está un poquitito pasado de peso. Su familia alega que es por la «buena alimentación» y el ingrediente secreto, el amor.

Ser un animal de raza no impide el abandono

Beirut es un perrito de raza poodle, lo cual no fue impedimento para que lo abandonaran, de la manera más descarnada.

Ser de raza, tampoco le dio licencia para evitar pasar tanto tiempo en la calle, y llegar a un estado bastante deplorable. Su familia se arriesgó y decidió rescatarlo y ofrecerle una nueva oportunidad.

Realmente Beirut es tan agradecido, que hace lo imposible, por ser amigable, al punto que logró hacerse amigo de uno de los perros vecinos, «Killer», cuyo nombre da a entender que el animalito no es tan afable, sino que da a entender que debes tener cuidado, pues traducido del inglés, su nombre es asesino.

Su encuentro fue algo estresante para los dueños ya que en el momento en el que ocurrió la magia de convertirse en amigos, ambos estaba sueltos, pensaban que iba a ocurrir una masacre y ambas familias corrieron, cada quien en busca de su perro, Killer y Beirut.

Pero la sorpresa fue tal, que los encontraron jugueteando, ambos perros, tenían una buena socialización, lo cual es muy importante para evitar problemas de comportamiento con otros perros y personas.

Killer tenía fama de antipático, de atacar a otros perros, pero con Beirut logró hacer conexión y se hicieron buenos amigos.

A este bebé consentido Beirut lo conocen por toda su cuadra y todas las personas tienen que ver con él ya que se caracteriza por ser amigable y carismático.

El hueso mágico para los dientes

Un huesito, su juguete favorito

Beirut cuida sus juguetes, aunque los destruye poco a poco pero los ama. Actualmente su favorito, es un hueso de res. Inicialmente ni podía con el peso de este hueso, pero ahora está todo el tiempo jugando con el hueso, con la ventaja tal, que en una revisión médica su veterinaria preguntó: ¿cada cuanto le hacían limpieza dental? pero es que él jamás en su vida ha tenido una (por lo menos desde que está con nosotros), la conclusión que se sacó fue: su apego al huesito le limpió los dientes.

Beirut se mantiene  feliz, recibiendo amor de todas las personas que lo rodean, incluso le celebran su cumpleaños para no dejarlo pasar y tenerle su día especial. Este bebé no carece de nada en lo absoluto y siempre será el niño de la casa.

Gracias a la familia de Beirut por rescatarlo.

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