Gatos Mundo Animal

Lua, la gatita del grupo Últimas Noticias

La mascota comunitaria del diario fue esterilizada para evitar que nuevamente tuviera crías

Lua es una gatita gris atigrada, muy gordita, que hace vida en el edificio sede del Grupo Últimas Noticias. Su nombre se lo debe al jefe de transporte, el señor Antonio, a quien le encantan los gatos y se encarga y se preocupa por su bienestar.

«Lua significa lo que brilla y luce», nos explica Antonio. Esa gatita es muy cariñosa, ella viene y me hace compañía en las guardias, y así la dinámica se me hace diferente», asegura Antonio.

Lua en la entrada de la oficina de Transporte del Grupo UN

Todos llegan y mientras esperan los carros, acarician a Lua. Así, como una suerte de terapia de relajación, ella regala su grato ronronear a quienes la acarician.

«Los gatos saben a quien le gustan, fíjese usted, que no la conocía, mire cómo se deja cargar y hasta tocar la barriga -lugar sagrado para los gatos-«, me comenta Antonio.

Pero Lua ya había tenido dos camadas de cachorros y la última vez parió en los espacios de la rotativa del diario, justo debajo de una de las máquinas, lo cual era sumamente riesgoso para ella y los cachorros.

Antonio, como pudo, logró sacar a la gata y sus crías, a los cuales los fue dando en adopción poco a poco.

Era urgente castrar a Lua, pues a su corta edad, ya tenía dos camadas encima.

Las gatas comienzan a parir hasta en el primer celo, lo cual es muy perjudicial tanto para ellas como para las crías, pues no es una gata adulta y pueden morir al momento del parto y los cachorros nacer con muy bajo peso, entre otros factores de riesgo.

La esterilización

Afortunadamente obtuvimos un cupo en una jornada de Misión Nevado, quienes nos apoyaron y nos brindaron la oportunidad de poder llevar a la gatita a esterilizar para que no siguiera reproduciéndose y trayendo más gatitos a este mundo.

Aprovechando el asueto de Semana Santa, Lua pasó su reposo post operatorio bajo el cuidado de quien suscribe, pues en esos días no había quien velara por ella en el diario.

Lua recién salida de la operación donde fue esterilizada

Actualmente tengo en casa 6 gatos, pues me encargo de dar hogar temporal y ayudar en casos como los de Lua, para poder castrar animalitos de la calle.

Lua se adaptó súper bien y no tuvo problemas de socialización con el resto de mi manada, quienes sorprendentemente, han sido muy gentiles con las «pacientes», pues los gatos son muy territoriales y celosos de sus espacios.

Lua junto a Ormuz, mi gato de 13 años, quien fue muy gentil al aceptar su estadía en casa, pues los gatos son muy territoriales

Lua compartió su reposo junto a otra gatita comunitaria que hace vida en mi cuadra, a la cual abandonaron a su suerte en ese lugar.

Lo ideal es que Lua pudiera tener un hogar, pues siempre hay riesgos intrínsicos de la calle, aunque está en un espacio bastante controlado, pues es una mascota comunitaria y todos la quieren mucho.

Un revés en el proceso

A los 8 días de su operación, todo marchaba perfectamente bien. La herida estaba sequita, pero al día siguiente ¡sorpresa!, Lua se había mordido los puntos y se abrió la herida.

Sinceramente, al ver la herida tan bien, pensé que después de 8 días ya no tendría que usar la fajita y como se la quitaba y le molestaba para hacer pipí y pupú, me imaginé que ya era tiempo de dejarla sin eso.

Bueno, aquella herida estaba aún muy profunda y dejarla al descubierto , sin puntos, podría infectarse y ella se seguiría lamiendo (por instinto) y se rompería y lastimaría la zona.

De esta manera, contacté de nuevo al equipo de Misión Nevado y afortunadamente esa misma tarde pudieron atendernos (la otra paciente también hizo lo mismo y esa herida estaba aún más abierta que la de Lua). Era urgente que le volvieran a tomar puntos.

Así, transcurrieron nuevamente 8 días, con tratamiento de antibióticos y esta vez, no les quité la faja protectora, sole se las cambiaba por una limpia una vez al día, después de ponerles violeta de genciana en la herida y polvo de madecasol.

Una vez recuperada, Lua regresó nuevamente en sus espacios. Todos los trabajadores la cuidan y la quieren mucho, la recibieron de vuelta con mucho cariño, pues es la mascota del periódico.

No a todas las personas le gustan los animales, a algunas no le gustan los perros, a otros los gatos… pero si no te gustan, tampoco les hagas daño y si está en tus posibilidades ayudarlos, darles agua o comida, no lo dudes, colabora con ellos, que son nobles.

Comentarios

Deja un comentario