Mundo Animal

La caca de tu peludo no es abono, recógela

Parte de tener un animal de compañía es asumir la responsabilidad de recoger sus desechos

La responsabilidad es el requisito indispensable al momento de tomar la decisión de llevar a un animal de compañía a casa, porque no solo de amor y de juegos vive un perrito y un gatico.

Algunos aspectos a considerar es que los animales necesitan una adecuada alimentación, consultas periódicas al veterinario, baños y en caso de ser un perro, tomar el tiempo diario necesario para llevarlo a pasear y que de una vez haga sus necesidades.

Específicamente en este último tema de los paseos, son muchos los tenedores que se hacen la vista gorda y permiten que el perrito deje sus excrementos en cualquier lugar, sin considerar que la caca de perro es bastante riesgosa para la salud de las personas y de otras mascotas.

«La caca de perro está llena de bacterias y huevos de gusano. En particular, el gusano ascaris, una especie de gusano redondo, que puede resultar peligroso para la salud. Los huevos de este gusano pueden sobrevivir durante mucho tiempo después de haber salido del cuerpo del perro», explican especialistas.

Es necesario recordar que los perros y gatos son fundamentalmente carnívoros. Su alimentación es a base de proteína animal por lo que sus desechos a parte de ser de difícil descomposición también pueden ser fuente de moscas y otras plagas no deseadas.

«El abono de los animales carnívoros, como los perros, los gatos o, en su caso los humanos es completamente diferente al de los herbívoros, como las vacas. En primer lugar, no se descompone muy bien. En segundo lugar, puede atraer a muchas alimañas. Y, en tercer lugar, es un imán para todo tipo de gérmenes», agregan expertos.

¿Y qué pasa con los gatos?

Las heces de gatos transmiten toxoplasmosis

Aunque los mininos son más cuidadosos y entierran sus heces, de igual manera los que merodean en las calles porque no tienen hogar o simplemente andan dando un paseo a sus anchas, también son una fuente de riesgos para otros seres vivos.

De las heces de los gatos nace una muy famosa enfermedad llamada toxoplasmosis.

La causa de esta infección aún es tergiversada creyendo que el pelo de gato es lo que ocasiona esta enfermedad.

En realidad el gusano ascaris que se puede alojar tanto en la caca de los mininos, como en carnes, verduras y aguas contaminadas es el único responsable de esta patología.

Por tal razón, es fundamental cambiar de manera permanente y con sumo cuidado el arenero de los gatos de la casa. Y observar detenidamente que otros sitios pueden estar utilizando para dejar sus deschos. Los gatos en ese sentido son bastante rutinarios. A diferencia de los perros que les da por hacer donde quieran.

Venezuela trabaja en pro de normativas más rigurosas

En Venezuela se trabaja la cultura de la tenencia responsable de mascotas

En Venezuela, aunque el tema de las ordenanzas es un asunto propio de cada municipio, hay una notable campaña por parte de la comunidad animalista para motivar a la población a que se eduque en lo que debe ser una tenencia responsable de animales de compañía.

Hay quienes han respondido con agrado y se sensibilizan con el tema de la protección animal y su máximo bienestar como parte de un integrante más de la familia.

No obstante una de las carencias que juega en contra es la falta de instrumentos jurídicos en materia animal en cada municipio del país.

En los contados municipios donde se logró proclamar la ordenanza, es común que los artículos no cuenten con sanciones severas. También se da el caso de que la ley existente es poco conocida por la población y por los cuerpos de seguridad responsables de hacerla cumplir.

Este lento camino respecto a los instrumentos jurídicos es una de las principales causas que no terminan de generar soluciones para la adecuada recolección de los desechos sólidos de los peludos en espacios públicos. Por eso es más común de lo que se quisiera ver caca y orine de perros en aceras, entradas y salidas de edificios, casas, comercios, entre otros. Creando conflictos entre vecinos y opacando con desagradables olores el brillo de los lugares comunes.

Esta problemática ya ha sido discutida por los movimientos animalistas del país, por lo que solo se espera la actualización de la normativa vigente y que de la mano con la ciudadanía se den los cambios pertinentes para que se logre una mejor convivencia y respeto entre los seres humanos y los animales de compañía.

Otros países castigan con multas enormes al que no recoja la caca

El cuerpo de seguridad municipal insisten en la obligación de que los dueños de los perros recojan sus excrementos

Más allá de nuestras fronteras, hay países que se toman muy enserio el tema de sancionar a los tenedores de mascotas que no asumen las normativas de higiene en los lugares comunes. Incluyendo la recolección de la caca de su animal.

No obstante, las sanciones varían según lo previsto en las ordenanzas municipales que cada lugar sostenga.

Argentina. La Municipalidad de Mendoza hace una protesta fuerte y directa a quienes no levanten la caca de sus mascotas. Preventores con megáfonos llamarán la atención de quien se deje «olvidadas» las heces de su perro. La falta de no levantar la caca del perro es considerada grave y es penada por el Código de Convivencia con multas que van desde los $5.060 a los $12.65, en ese país.

Colombia. 110.412 pesos que equivales a un poco más de 25 dólares es la multa que debe pagar una persona en Bogotá por hacer caso omiso a la responsabilidad de recoger el popo de su peludo.

La sanción descansa en el artículo 124 del Código de Policía.

España. En la municipalidad de Alcorcón perteneciente a la capital de Madrid, las sanciones más comunes que se dan con respecto a la Ordenanza Reguladora de la Tenencia y Protección de Animales son las de llevar al animal suelto o no recoger los excrementos, hechos que podrían conllevar multas de hasta 750 euros.

Estados Unidos: Aunque en este país cada condado cuenta con normativas propias, el no mantener los espacios públicos libre de heces de animales es de igual manera una sanción grave para aquel que la cometa.

De hecho en la ciudad de Chicago promovieron penalizar con hasta 500 dólares de multa no solo a las personas que no recojan las heces de su animal en los espacios públicos, si no también aquellos que descuiden la limpieza en jardines y patios de su casa. Los mismos pueden ser denunciados por los vecinos y sancionados por la ley.

Perú. Específicamente en la capital de este país, quien no recoge las excretas se expone a sanciones o multas. Por ejemplo, la Municipalidad de Lima tiene una infracción 395 soles.

Japón, Canadá e Inglaterra toman medidas creativas:

Japón desarrolló una aplicación móvil para denunciar la presencia de heces de perro en la vereda. ¿El objetivo? Crear un mapa interactivo y ayudar a los servicios de limpieza.

El modo de funcionamiento es sencillo: quien encuentre caca en la vía pública debe subir una fotografía a través de la «app» y hacer un comentario al respecto. Cuando se carga la foto, la aplicación también envía la ubicación obtenido del GPS del teléfono para crear un mapa en línea con diversos colores.

Tras una serie de publicaciones, las áreas con gran cantidad de material fecal aparecen en el mapa para concienciar del problema y ayudar a revisar las rutas de los «G-men (hombres G)», el grupo de trabajadores encargado de retirar los excrementos.

Canadá puso en marcha un plan para convertir las deposiciones de perro en energía. La idea es que el dueño del perro recoja los excrementos durante el paseo, pero en lugar de tirarlos en un cesto, lo haga en una especie de buzón verde.

Las bolsas con las heces se almacenan en un contenedor bajo tierra entre 10 y 14 días, luego, todo es aspirado y llevado a una planta de procesamiento fuera de la ciudad, donde, junto con otros residuos orgánicos, tiene lugar el proceso de digestión anaeróbica, o sea la degradación de una sustancia orgánica por microorganismos en ausencia de oxígeno.

Al final de todo este proceso se obtiene un biogás, que puede ser quemado para producir energía y calor.

Inglaterra. Brian Harper, un vecino de de 66 años de la locailidad de Malvern Hills, en Worcestershire, Inglaterra, activó la primera farola que funciona con heces de perro de las que se obtiene metano que permite alimentar el sistema. Que diez personas lo hagan y depositen una bolsa de papel con la caca de su mascota en el sistema diseñado por Harper se traduce, directamente, en dos horas de alumbrado nocturno. Para ello, todo lo que hace falta es que los vecinos introduzcan los excrementos en el sistema y, a continuación, roten una manivela varias veces.

Si las estrellas de Hollywood lo hacen, tú también puedes

En diversas fotografías capturaron a reconocidas estrellas de Hollywood recogiendo la caca de sus amados perritos. Si ellos que no se limitaron ni por glamour ni por asco, tu puedes seguir su ejemplo y dejar reluciente el lugar por donde paseas con tu peludin

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