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Hoddy solo comió hilos rojos, menos mal no era Parvovirus

Una travesura hizo despertar las alarmas y acudir al veterinario para descartar el Parvovirus en este can

Hoddy es un perrito Schnauzer negro; muy querido, fue un regalo, sí, un regalo. Cuando su mamá Karelia cumplió 15 años, él llegó a sus vidas, con 6 meses. Por suerte, su mamá no solo ama a los animales, los defiende, los cuida y Hoddy Antonio, no sería la excepción.

Siempre sano, Hoddy desde el primer día durmió en la cama con su abuela porque le gusta el aire acondicionado. Le encanta comer pan (aunque no debe porque es dañino para su piel), cazar moscas, ir a la playa y salir a pasear.

Esta anécdota, dejó unas cuantas enseñanzas.

Una vez Hoddy se comió unos hilos rojos, los cuales botó en sus heces. «Al ver esto, creíamos que botó sangre y fue hospitalizado por sospecharse que tenía parovirosis», explican su humana.

Siendo un cachorro, el médico dijo que había más posibilidades de tener parvovirus, enfermedad que se caracteriza por una diarrea terrible con sangre, principalmente.

El parvovirus

El parvovirus  canino apareció por primera vez en la década de 1970. 

La transmisión del virus es de un perro a otro perro a través de las heces o vómito, por lo que es muy fácil encontrarlo en lugares públicos, parques, refugios, perreras, entre otros. Este virus es adaptable y firme al medio ambiente.

Afecta directamente al tracto intestinal del animal, provocando inflamación y complicaciones que pueden desencadenar una infección más fuerte, con vómitos, deshidratación y heces con sangre.

Es resistente a factores físicos como químicos y tiene una supervivencia muy elevada en el medio ambiente por lo que la vacunación es de vital importancia para evitar el contagio .

Tiene una mayor tendencia a instalarse en células de reproducción rápida como pueden ser las intestinales, tejidos del sistema inmunológico o tejidos fetales. 

Síntomas del parvovirus

Los síntomas del parvovirus son: diarrea con sangre, vómito, deshidratación, letargo y pérdida de apetito.  

Cualquier cachorro que vomite debe ser examinado para detectar si padece síntomas de parvovirus. 

En los casos más graves, el parvovirus puede ocasionar  una disminución de glóbulos blancos, provocando una inflamación en el corazón y creando severos síntomas para los cachorros, al punto de originar un ataque cardíaco.

Diagnóstico

El virus generalmente se puede diagnosticar e identificar a simple vista en presencia de los síntomas anteriormente mencionados, aunque es recomendable confirmar con pruebas y estudios de laboratorio.

Es de vital importancia que nunca automediques a tus perros ni recurras a remedios caseros para aminorar sus síntomas; podrías empeorar el cuadro infeccioso y provocar incluso la muerte.

Tipos de parvovirus

  • Parvovirus a nivel del aparato digestivo: es la forma más común de parvovirus canino y se manifiesta por la aparición de vómitos, diarrea, pérdida de peso y falta de apetito.
  • A nivel cardíaco: es menos común pero puede manifestarse por insuficiencia cardiovascular y respiratoria.

¿La parvovirosis canina puede ser mortal?

Si. Pero no siempre y no en todos los casos. El éxito de un tratamiento depende mucho del estado de salud del perro previo a la enfermedad vírica; sabemos que ante los virus no se puede hacer mucho, sólo esperar a que el sistema inmunológico haga su trabajo desde el periodo de incubación hasta la presencia de sintomatología.

Cuando un cachorro presenta signos de tener parvo, los primeros días de tratamiento son fundamentales para salvarle la vida. Si hay decaimiento, si hay perdido el apetito y lo notas diferente (y más aún si no tiene sus vacunas al día) es necesario ir al veterinario a que sea diagnosticado, a que sea aplicada una fluidoterapia, se prevenga la anorexia y se haga frente al virus antes de llegar a un estado de gravedad que comprometa la vida de tu perro.

En el siguiente video de Experto animal, dejamos un poco de información, que puede orientar respecto a este terrible virus.

Un poco más de información sobre el parvovirus

Con la experiencia que vivimos con Hoddy, aprendimos sobre la marcha y por supuesto, con orientación del experto, el veterinario y podemos destacar dos cosas: la principal, la importancia de las vacunas, de no haber estado vacunado, podría haber muerto ya que el parvovirus canino es letal.

Por otra parte, es importante no dejar que nuestras mascotas bebés ingieran cosas, hay que vigilar muy bien con qué juegan.

Si bien es cierto que Hoddy no tuvo parvovirus y que estaba vacunado, por haberse comido esos hilos, tuvo que ser tratado, pero finalmente se recuperó sin novedad.

Se gastó mucho dinero y pasamos días en vela pensando que estaría enfermo, pero con suerte, esos hilos eran pequeños, porque si hubiese sido un hilo de carrete contínuo, podría haberse extrangulado parte del intestino y las cosas se hubiera tornado seria.

Un buen viaje

Hoddy siempre ha sido perrito muy escandaloso y ladrando por todo, un buen compañero y muy consentido. Le encanta que le rasquen la cara y le soben la barba, hasta quedarse dormido.

Su mamá Karelia se fue hasta Bogotá Colombia, dejó a su abuela a cargo de Hoddy, con la promesa de reencontrase… y así fue.

Hoddy viajó en bus desde Araure hasta San Antonio, pasó a Cucutá y allí tomó un avión rumbo a Bogotá.

Hoddy enfermó, creímos que era parvovirus
Con su hermana en Bogotá, abrigado porque hace frio

Estuvo 3 meses en una escuela para perros, es que eso de ladrar a todo y a todos, no está bien.

El veterinario le encontró un soplo en el corazón y recomendó que tenerlo tranquilo en su hogar. Entonces, su mamá humana contrató los servicios de un paseador de perros y sale 1 hora a caminar diariamente por Bogotá ya que a él le gusta mucho, siempre sale con su bufanda por el clima frío de esa ciudad y por su edad.

Hoddy y Karelia se reencontraron 9 meses más tarde, hoy Hoddy tiene 12 años y vive feliz con su familia en Bogotá. Viajar desde Venezuela, pudo haber sido difícil, pero el reencuentro con su mamá, lo vale todo.

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