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Ninguno de estos animales son tan tenebrosos como Halloween lo pinta

Gatos, ratas, murciélagos y mucho más animales se les creó una mala fama y los relacionan con el Día de Brujas

Ninguna casa encantada que se precie está preparada para Halloween sin un gato negro acechando en la ventana o telarañas colgadas por las esquinas más oscuras; incluso quizá un murciélago amenazador colgando del techo pueda recibir a todo aquel que se atreva a traspasar la puerta delantera.

Algunos animales son sencillamente sinónimos de Halloween, como esta misteriosa araña con los colmillos ensangrentados o este hongo parásito que convierte a los animales en zombies a su merced. Pero, ¿por qué? Para empezar, la experta en clásicos de la Universidad de Stanford Adrienne Mayor dice que son «nocturnos y depredadores».

«Se dedican a actividades misteriosas en la oscuridad y por eso han quedado encasillados en la superstición desde la antigüedad. La combinación de tonos grises, marrones o negros con hábitos nocturnos enigmáticos evocaban una sensación de asombro y miedo en la época en que las únicas luces durante la noche procedían de lámparas de aceite y velas de cera».

En honor a la festividad más terrorífica, le hemos pedido a Mayor que nos cuente más acerca de la naturaleza sombría de las criaturas más espeluznantes de Halloween.

Los murciélagos

Como únicos mamíferos que pueden volar, los murciélagos se consideraban seres enigmáticos —posiblemente por motivos infames— en tiempos antiguos. «Se parecen a las despreciadas ratas, pero tienen peculiares alas con garras que rodean sus cuerpos como una capa oscura mientras cuelgan boca abajo de los árboles», afirma Mayor.

Aunque algunos murciélagos son diurnos, la mayoría tiene hábitos nocturnos. En el mundo viven casi 1.400 especies de murciélago. Y ya coman fruta, néctar, insectos o ranas, casi todas cazan por la noche. 

Estos pequeños mamíferos son tan desconocidos como esenciales en los ecosistemas donde habitan. Para la agricultura también son imprescindibles en el control biológico de plagas y son de los animales más eficaces para controlar insectos nocivos para los cultivos, como pueden ser algunos tipos de polillas. Además, funcionan como dispersores naturales de semillas y polinizadores de flores nocturnas como el agave en los trópicos. Sus excrementos son recolectados y comercializados bajo el nombre de guano o murcielaguina, un fertilizante muy demandado y de gran valor en el mercado.

Las arañas

«Las arañas suelen ser negras o grises y se esconden durante el día. Suelen tejer sus telarañas en rincones oscuros y en lugares abandonados, posibles escondrijos de fantasmas. Las arañas también son temidas por sus picaduras venenosas», explica Mayor.

Recientemente, un estudio de 2021 ha descubierto que las arañas se alimentan de serpientes en todo el mundo, lo que ha vuelto a los arácnidos aún más espeluznantes. 

Las arañas cumplen un papel esencial para el mantenimiento del equilibrio natural, ya que son unas voraces depredadoras dentro de la escala alimentaria en la naturaleza. Se comen a muchos otros insectos, más pequeños, y que podrían convertirse en verdaderas plagas si no cayeran en las redes para servir de comida a los arácnidos.

Los búhos

«En la antigua Roma y en la Europa medieval, se decía que las brujas se transformaban en búhos para volar durante la noche. El ulular de un búho era un mal augurio: las muertes de Julio César y del emperador Augusto fueron predichas por búhos ululantes. Para apartar el mal, los romanos clavaban un búho muerto en la puerta, una creencia que persistió hasta el siglo XIX en Inglaterra», señala Mayor.

Sin forzar sus tendones ni dañar sus músculos, los búhos pueden girar su cabeza 270 grados, al más puro estilo de la niña del exorcista. Podría parecer una cuestión de magia, esto es posible debido a que las arterias carótidas han formado extensiones más cercanas al nivel de la mandíbula inferior. Como resultado, hay un mayor número de vasos sanguíneos más pequeños conectados a las arterias más grandes. Estas arterias están conectadas entre sí por puentes especiales -anastomosis- que no permiten una constricción crítica de los vasos.

Es innegable que los búhos desempeñan un enorme papel en el mantenimiento del equilibrio de la naturaleza. Y no sólo eso, ese papel difícilmente se puede sobrevalorar.

Las aves rapaces de la familia de los búhos regulan el número de roedores, además de cazar a las aves enfermas y débiles, participando en el proceso de selección natural, que afecta positivamente a la reserva genética de la naturaleza.

Los gatos negros

«En la Europa medieval, se creía que los gatos, especialmente aquellos tan negros como la noche, eran los compañeros de las brujas. Algunas personas hasta creían que las brujas renacían en forma de gatos negros», afirma Mayor.

Venerados en algunas culturas y temidos en otras, los gatos negros han gozado de mala reputación durante cientos de años.  A menudo se creía que, si un gato negro se cruza en tu camino, algo malo te sucedería.

Portadores de este estigma, la única mala suerte de los gatos negros es, precisamente, esta falsa creencia que les lleva a ser menos adoptados que sus parientes de otros colores, según un estudio de la Universidad de Colorado.

Los sapos

«Los sapos no solo eran considerados criaturas poco atractivas debido a su piel verrugosa, sino que además, como en el caso de las arañas, se sabía que sus cuerpos contenían toxinas», explica Mayor. «Los antiguos griegos y romanos creían que las ranas tenían dos hígados, uno lleno de veneno mortal y otro que contenía un antídoto». Por eso los sapos se usaron en conjuros y en brujería desde la antigüedad hasta la Edad Media —e incluso más tiempo— en Europa.

«Los sapos eran ingredientes comunes en recetas para toda una serie de conspiraciones para envenenar a alguien que implicaban magia negra y ritos satánicos descubiertos en la Francia del siglo XVII. La vinculación al veneno y a la brujería dio a los sapos una reputación infame que todavía conservan en la actualidad», afirma Mayor.

Estos animalitos son responsables de mantener el control biológico de algunos insectos, como los mosquitos. Y contrario a los que muchos piensan, son indicadores de ambientes sanos: no, no significa que sea un lugar de príncipes azules y princesas rosas, sino un bosque bien conservado y un ecosistema sano, sin olvidar esos melódicos sonidos que ambientan escenarios que evocan a paz, tranquilidad y armonía.

Los cuervos

«Con sus brillantes plumas negras, sus ojos vidriosos y el hábito de alimentarse de carroña» no es de extrañar que los cuervos hayan estado asociados durante tanto tiempo a la brujería y la oscuridad, según explica Mayor.

Hasta el siglo XXI, se creía que las aves eran una especie más. Pero cuanto más se estudia su inteligencia, más se ganan el título de ser las aves más inteligentes del planeta. Algunos estudios han demostrado que los cuervos elaboran herramientas o resuelven acertijos.

Las ratas

«En la antigüedad, las ratas eran conocidas por infestar lugares abandonados, sucios o en ruinas que, según se creía, estaban embrujados por fantasmas. Las ratas, nocturnas y sigilosas, también eran temidas en la antigüedad por su vinculación a epidemias y plagas», afirma Mayor.

Durante mucho tiempo, se ha culpado a las ratas de haber propagado los parásitos que transmitieron enfermedades como la peste durante la Edad Media. Sin embargo, podría haber quitado esta etiqueta a los roedores más temidos al afirmar que podrían no ser los causantes de la peste negra y otras enfermedades.  

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