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Galo de un refugio a un hogar

Galo es un gatito ciego que encontró un hogar

Galo es un gatito rescatado, con los ojos empañados por lagañas y aun siendo un bebé estaba en riesgo. Pero alguien se detuvo y quiso cambiar su destino.

Esta chica lo rescató de las inclemencias del clima y realmente salvó su vida, lo metió en un kennel y lo llevó a su casa. Pero tardó en ofrecerle la atención veterinaria apropiada y los primeros auxilios.

Otra compañera le propuso asumir el caso de Galito y así lo hizo, se llevó al veterinario, se empezaron sus controles, pero él no sólo había perdido un ojo, si no también descubrieron que tenía una condición especial. Tendría solo un ojo y no vería claramente por él.

En medio de su tratamiento, gotas, limpiezas, comenzó a disfrutar de la vida con otros gatitos, no siempre lo querían, es que Galo tropezaba con todo, su visión es limitada y además por solo un ojito. Entonces era común que otros gatos lo atacaran.

Pasaron 4 años llenos de amor en un refugio, cariño y atenciones, pero un refugio no es un hogar, su cuidadora y sus madrinas lo quieren muchísimo, pero entendían que él necesitaba una familia. Así que insistieron en encontrarle un hogar a Galo.

A veces no le damos crédito a los milagros que pueden ocurrir, porque Galo consiguió una familia que lo quiere, con hermanos caninos y felinos, sin lujos, pero con sus raciones de comida y mimo garantizadas, duerme con su humana y está tan consentido que ahora somete a sus dos hermanos felinos, que vivían primero en el Reino de Galo, porque al tener su condición especial, fue necesario hacer algunas adecuaciones en el hogar.

Para tener un gatito ciego en casa es muy importante entender, que no puedes cambiar los muebles de posición, debes ser paciente y mostrarle las alturas con sonidos y cuidarlo de los ataques de los otros compañeros de vida.

Galo sabe que come en el baño él solito y llega a esperar su platito, sabe que el arenero o bandeja higienica está en el baño, entiende que si tropieza con algo, debe rodear el objeto y lo hace parte de la cotidianidad.

Él se monta en la mesa, en el sofá, en la cama y sabe donde dormir, responde por su nombre y cuando se le ve desorientado porque hay bolsas de compra, rápidamente se arregla el lugar, se libera y se le muestra nuevamente.

Tener un gato parcialmente ciego o casi ciego, es una experiencia única, porque juega con cualquier cosa, como cualquier otro gato, es gratificante saber que ha podido morir en las calles, que sus ojitos se vieron afectados por el factor tiempo y que su familia lo escogió, porque querían ofrecer una oportunidad a un gato que muchos verían como «un gato ciego» y no como el tesoro que es.

Por cierto que Galo ahora no solo somete a sus dos hermanos gatitos, si no que se adueñó de sus camas, verlo ganar confianza, hace que todo sea más fácil, verlo feliz y en paz, hace que todo esfuerzo por mantenerlo, valga la pena.

Es que no había mencionado, que lo castraron muy joven y no puede comer alimento concentrado, alimento seco o procesado, como muchos llamamos, gatarina. Esto hace que se les obstruya el tracto urinario. La dieta debe ser balanceada, entre alimentos blandos y secos.

Entonces come mejor que muchos, porque come proteínas, alimento húmedo para que siempre esté sano. Ojalá muchos se animen a vivir la experiencia de tener a un gato con alguna condición que lo haga tan diferente, único, que es casi perfecto.

Galo llegó a un hogar y su pasado nos enseña, que podemos ayudar desde el amor, pero también debemos actuar. Galo en su reino, con una familia común, que escogió ofrecer una oportunidad y su protectora con recelo, aceptó confiar. El trabajo en equipo, cargado de voluntad, siempre, dará buenos frutos.

Gato fue adoptado del Refugio Namasté.

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