Mundo Animal

Festejos pueden terminar en emergencias veterinarias

Pueden ser presas de la curiosidad o alimentos que pueden ser riesgosos para su salud

Los festejos en casa y las comidas “especiales” con el grupo familiar, los regalos y sus envoltorios que nos dejaron las fiestas de año nuevo despiertan la curiosidad de nuestras mascotas, lo que puede ser un detonante de una emergencia de salud.

Quiero contarte sobre Micko, una perrita de 4 años, que en una navidad, le dio por morder adornos navideños. Su mamá humana, hacía manualidades y hermosos decorados bordados.

Una noche, uno de los miembros de su familia pregunta si la perrita estaba ahogada, que parecía atascada, porque hacía arcadas, como para vomitar o toser. Al tomarla entre los brazos y revisarla, se percataron que Micko tenía una aguja enterrada debajo de su lengua…

Por insólito que parezca y con el antecedente de haber empezado a morder adornos y manteles esa navidad, la familia concluyó que la perrita tomó el alfiletero para jugar o se le enredó con el vestido que le obsequiaron para lucir en diciembre.

¿Hasta dónde puede llegar la curiosidad?

En otro diciembre, los invitados a la cena del 24, se dejaron conquistar por esa mirada de tristeza, para pedir alimento y como a ellos no les gustaban las pasas, ni la cebolla… sí adivinaste, se la dieron y ella encantada lo devoró todo.

¿Y Qué pasó el 25? Correr a las emergencias veterinarias, porque la perra se intoxicó. Las pasas son tóxicas para ellos y tu dirás, a mi perro no le pasa, y de hecho es posible que no, pero las cosas no pasan hasta que pasan y que lo diga la familia de Micko.

El veterinario explicó que existen niveles de tolerancia y que ella tenía saturación, hay perros más sensibles que otros, por eso, lo mejor, es no arriesgarse. Hay alimentos prohibidos, que pueden simplemente, dañar la salud de tu perro o gato.

Así como Micko fue curiosa con los muñecos, lentejuelas y alfileteros y además comió muy rico el 24, pero el 25 le tocó hospitalización de emergencia.

Luna comió plástico y enfermó

Ahora conoce la historia de una gatita llamada Luna.

Luna, la gatita

Lunita, tenía 2 años cuando por ansiedad, estrés, cambió de ambiente, entorno etc, se comió un precinto de seguridad de plástico de un botellón de agua. Sí, una gata, se tragó un pedazo de plástico.

La familia notó lo decaída que estaba y comenzaron las náuseas, dejó de comer y en 3 días a correr. Lamentablemente, esta familia desconocía que los perros y gatos se estresan con la música a volumen muy alto y con fuegos artificiales, los niños corriendo por la casa, queriendo jugar con “la gata”, cambiando su bandeja sanitaria de lugar, etc.

Todo en simultáneo, pasó, cuando la llevaron casi desmayada y le hicieron la ecografía y los RX, no se lo podían creer. Pero sí, esas cosas imposibles, extrañas, pasan y en fechas, como 25 de diciembre o 1 de enero, también un viernes a las 9 de la noche. Recuerda esta frase: Las cosas no pasan, hasta que pasan.

La operaron y se recuperó. Los veterinarios explicaron que los gatos son animales de costumbres, que cambiarles de lugar sus platos de comida o la presencia de personas que no respeten su espacio, ocasiona situaciones atípicas.

Taty se comió el pabilo de las hallacas

A veces el festejo de un cumpleaños, la cena navideña, la familia, entre la alegría de la celebración, la basura se convierte en el blanco perfecto de los perros y gatos. Taty era una Golden retriever, rescatada, la amaban con locura, ella tenía su regalo bajo el arbolito, igual que cada miembro de la familia.

Pero siendo la hallaca el plato principal, los restos de la hoja, masa y pabilo, con sabor a guiso, transformaron  aquellas navidades en una pesadilla. Taty se robó la hoja con los hilos. Cuando paseaba con su papá humano, hizo cacas y dejó ver un hijo que quedó colgando de su ano.

Su papá, preocupado, pensó que podían ser parásitos, pero nunca lo asoció con el pabilo de las hallacas. Al cabo de los días, Taty se deterioró, vomitaba, no hacía cacas, y al llevarla al veterinario, tenía parte del intestino estrangulado por los hilos.

Se hizo lo posible por salvarla, pero Taty, no resistió, ya estaba muy débil, su familia sufrió mucho con su pérdida. El médico explicaba que es un accidente común y que pocos se salvan, por favor, la basura en alto.

A veces no entendemos que pequeñas acciones pueden cambiar una situación como la supervisión. Los veterinarios lo dicen siempre, no le des comida humana, restos de comida, pero claro, es que hay alimentos prohibidos, como el chocolate, el ajo, la cebolla, las uvas pasas y la lista es mucho más larga, pero de eso hablaremos en otra entrega.

Siempre, cuida de tu mascota, aunque estés distraído por una festividad en casa. Ellos no comprenden el riesgo.

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