Gatos

¿Debo bañar a mi gato?

Aquí te dejamos unos tips para la adecuada higiene de tus felinos

Sin lugar a dudas, el contar con un buen nivel de higiene es siempre recomendable, tanto para los humanos como para los animales, incluyendo los gatos.

Es por ello que, en las siguientes líneas responderemos a la interrogante de si: ¿Debo bañar a mi gato? Ya que por su naturaleza, es conveniente poner en práctica ciertas medidas y procedimientos para que no sea una experiencia traumática, ni para el dueño ni para el gato.

En tal sentido, indagaremos en los siguientes tópicos de interés: Cuando debo bañar a mi gato, cómo llevar a cabo el baño de mi gato, entre otros factores relevantes.

¿Cuánto debo bañar a mi gato?

Si bien es cierto que, los gatos tienen la fama de no ser muy amigos del agua y por otro lado los mismos son considerados animales limpios, por naturaleza y por sus hábitos; no menos cierto es el hecho que existen buenas prácticas a implementar a la hora de mantener la higiene adecuada para tu gato.

En tal sentido, una buena sugerencia es la de acostumbrar desde temprana edad a tu gato al contacto con el agua, con lo que se logrará una experiencia grata cada vez que se le aplique un baño.

No obstante, los gatos se aplican constantemente labores de aseo propio, por lo que los baños que debe aplicar el dueño a su felino no deben ser de mayor frecuencia, sino sólo cuando sea estrictamente necesario.

Para lograr que el gato se acostumbre a los baños, es recomendable aplicar sesiones de limpieza en los dos primeros meses de vida, ya que en esta etapa, tienen mayor grado de receptividad para el aprendizaje y adquieren actitudes sociables.

Ahora bien, para aquellos gatos que tienen hábitos de salir poco al exterior, pudiese ser suficiente con un baño al mes o inclusive cada dos meses, lo que debe evaluar cada dueño en base al nivel de suciedad que refleje su gato en determinado momento.

Sugerencias para bañar a mi gato

Algunas sugerencias de circunstancias en las cuales bien vale la pena darle un baño a su gato; las mencionamos a continuación:

  • Pudiese ser necesario en aquellos gatos que puedan tener ciertos problemas en la piel.
  • También es importante en los casos de gatos de la calle que hayamos adoptado, siendo que debemos proceder a un buen baño y hasta utilizar un champú especial para gatos para eliminar sus parásitos.
  • Cuando el gato está mudando su pelaje, para eliminar los pelos muertos.
  • Si el gato ha hecho vida en lugares con mucha grasa o polvo.
  • En caso que la arena no haya sido cambiada recientemente y presente un grado de suciedad mator a lo normal, un baño adecuado eliminaría el olor a orina.
  • Si nuestro gato presenta cierto grado de obesidad, es posible que no pueda asearse o acicalarse correctamente, por lo que debemos completar su higiene mediante un baño adecuado de nuestra parte.

El baño a los gatos se debe ejecutar cuando estamos en presencia de situaciones de mayor riesgo para la higiene, tanto del felino como del resto de los integrantes de la familia.

Es propicio recordar que los gatos tienen hábitos de gran dinamismo y recorren todos los sitios de la casa, por lo que sí tienen una mala higiene, pueden llegar a desarrollar ciertos parásitos que pueden multiplicarse por toda la casa.

¿Cómo llevar a cabo el baño de mi gato?

Es importante tener en cuenta que, los gatos tienen cierto carácter dominante y hasta nervioso, por lo que debemos evitar movimientos bruscos o ruidos que puedan asustarlo y que mantengan la calma en todo momento.

Debemos aplicar el baño con toda la calma posible, y de ser posible ejecutar esta práctica desde sus primeros días de nacido.

Una opción, es que en el recipiente donde se esté aplicando el baño al gato, se coloque una toalla donde será ubicado al gato encima, y el mismo pueda sentirse más seguro en el agua al agarrarse con la uñas a dicha toalla.

Posteriormente, podremos ir añadiendo agua tibia, hasta que el gato esté cubierto al nivel de los pies. Luego vertemos agua encima de todo su cuerpo, bien sea usando algún recipiente o simplemente con la mano.

Luego que el gato esté completamente mojado, procedemos a aplicar el champú especial seleccionado, siempre con movimientos suaves y delicados, de tal manera que el felino se sienta cómodo y no maltratado.

Seguidamente, sacamos el champú utilizando más agua y lo secamos cuidadosamente con una toalla seca, siendo que debemos estar seguros que el gato quede completamente seco (antes de soltarlo) para evitar posibles resfriados.

En caso que el gato lo permita, podemos secarlo usando un secador o en caso contrario solo aplicamos una toalla seca.

Otra forma de aplicar un adecuado baño al gato, es mediante el uso de champú en seco, el cual también se puede usar en tiendas especializadas de mascotas, ya que con esta técnica se facilita la labor de higiene hacia el felino.

Lo anterior es posible ya que no se requiere que mojemos al gato, y en épocas de invierno o de bajas temperaturas, le evitamos a nuestra mascota el sufrir demasiado frío sin ninguna necesidad.

¿Cuándo puede ser negativo bañar a mi gato?

Aun cuando hemos precisado, en líneas precedentes, las ventajas de aplicar baños a nuestro gato; también es conveniente establecer aspectos en lo que los baños aplicados se pueden convertir en un conflicto no deseado.

Siendo que tales inconvenientes, se pueden manifestar cuando bañamos a nuestro gato con mayor frecuencia que lo requerido y cuando se usan productos no especializados para este tipo de animales.

En tales casos, pueden aparecer resfriados, infecciones por hongos y ciertas enfermedades de la piel; que en definitiva afectan la salud de nuestra mascota felina.

Otra posible consecuencia de aplicar productos no especializados, es que podemos eliminar su característico olor o sus feromonas que son su tarjeta de identificación, mediante señales químicas, ante otros felinos, siendo que tienen una gran importancia para la socialización con individuos de la misma especie.

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