Perros

10 Cosas que los perros odian de las personas

Sentir que su dueño está triste o enojado, puede crear en tu mascota ciertas conductas

Los perros son mascotas que tienen muchas virtudes, en las cuales destacan su fidelidad, alegría, amor incondicional y sobre todo, mucha paciencia.

Al igual que los humanos, la paciencia tiene un límite y en ocasiones realizamos acciones que pueden molestar indirectamente al perro, causando cambios en su comportamiento.

Si estas acciones se hacen de manera frecuente, las consecuencias pueden ser devastadoras y cuando desees tomar medidas al respecto ya será demasiado tarde.

De esta manera, si aún no sabes las cosas que odian tu perro y quieres conocerlas para mejorar su relación, no te preocupes, a continuación, detallamos las 10 cosas que los perros odian de las personas.

10 Cosas que los perros odian y debes evitar

La falta de ejercicio

Los perros son seres con mucha energía, especialmente si están en su etapa de crecimiento, lo normal es que para canalizar esa energía deban tener una rutina diaria de ejercicio. Muchos dueños tienen mascotas, pero no tienen el tiempo suficiente para dedicarle lo que ocasiona falta de actividad física y mental.

En consecuencia, esta falta de ejercicio se puede transformar, no solamente en aumento de peso, sino también en un cambio en el comportamiento por el incremento del estrés.

Incluso en algunas ocasiones el perro lo transforma en agresividad. Por esto, al tener un perro, se recomienda crear una rutina diaria de al menos 30 minutos, esto garantiza la actividad física suficiente para mantenerlo de buen humor.

Tu estado de ánimo se refleja en el perro

La conexión que tienen los perros con sus dueños es muy fuerte, ellos absorben las emociones que les transmiten en todo momento de distintas formas.

En este sentido, si estás pasando por un mal momento y sueles estar molesto, es posible que te la tomes con el perro regañándolo por cualquier detalle; en ese momento, él absorbe toda la ira y frustración que tienes.

Cuando se regaña de manera efusiva, los perros no entienden la situación y pueden transformar ese regaño en agresión. No obstante, hay diversas maneras de corregir la conducta de un perro de manera asertiva, para esto se aconseja mantener un lenguaje corporal alegre con tu canino.

No le gusta los abrazos

Muchos dueños suelen demostrar de diversas maneras el amor que tienen a sus perros, estos van desde entregar un bocadillo, hasta caricias reconfortantes. Sin embargo, la mayoría lleva ese amor hasta el siguiente nivel, el cual es abrazarlos.

Empero, esta es una de las cosas que los perros odian de las personas. Ellos no suelen entender este acto de buenas a primeras, lo pueden tomar como una presa, generando una alta defensividad.

También, les produce ansiedad por sentirse vulnerables. En esta posición, fácilmente pueden ser atrapados y manejados; por lo que tal vez, nosotros tenemos esas necesidades latentes de ser abrazados, pero los perros no tienen esa misma necesidad.

Según el experto en comportamiento canino, el Dr. Stanley Coren que analizó más de 250 fotografías de dueños abrazando a sus perros y en más del 80% observo la incomodidad.

Con base a esta investigación, realizó la siguiente conclusión “a los perros no les gustan los abrazos”. Haga caso al Dr. Coren y no lo abrace.

Ruidos y olores fuertes

Los perros tienen los sentidos del oído y del olfato muy sensibles. De esta manera, cualquier perturbación puede afectar su estado de ánimo.

Tomando esto en cuenta, hemos de saber que hay muchos elementos en nuestro hogar pueden generar sonidos altos, como una licuadora, aspiradora, entre otros, esto le provoca incomodidad y en el peor de los casos un ataque de pánico.

En el caso de los olores fuertes, debes saber que los perros son 10000 veces más sensibles que los humanos, es común que olores como los productos de limpieza e incluso perfumes son cosas que los perros odian.

Mirada fija a los ojos de los perros

Si miras a un perro fijamente a los ojos le estas dando a entender que eres el que manda, esta señal es inequívoca en especial si el perro es de otra persona.

En pocas palabras, es una señal de desafío y lo más probable es que se torne agresivo. Mi sugerencia, no tengas contacto visual con un perro, en especial si es ajeno o callejero, si no quieres pasar un mal rato.

Rutina de aseo

Sin duda es una de las cosas que los perros odian. Empezamos por el baño, lo odian porque lo ubicamos en un espacio reducido y limitamos sus movimientos.

Además, lo mojamos en todas partes, luego le aplicamos jabones, fragancias que para su olfato son desagradables, y para completar, lo secamos con un artefacto ruidoso como un secador.

Luego de todo ese proceso, se debe cortarle las uñas, esto lo interpretan como una verdadera tortura. Y si el aseo es muy frecuente, puede ocasionar incremento de estrés.

Jugar con su comida

Unas de las actividades más placenteras que tiene un perro es la hora de la comida, ellos disfrutan de comer en su taza preferida. Cambiarla de sitio cuando está comiendo te puede parecer gracioso, pero tu perro no lo toma con el mejor humor, puede incluso llegar a gruñir o ladrar.

Del mismo modo, simular también que le vas a dar un bocadillo, o colocarlo en su cabeza y quitárselo cuando está a punto de comerlo, aumenta su frustración. Seriamente, hay que encontrar otra forma de disfrutar con el perro, ya que esta manera puede crearles bastante molestia.

No usar el lenguaje corporal cuando hablamos con ellos

Hablar con tu perro es normal, pero si no va acompañado con señas o gestos asociados con el mensaje que estás transmitiendo, puede provocar frustración en tu perro.

Este tipo de situación suele ocurrir cuando entrenamos al perro, en estos casos se recomienda usar los gestos, recuerde que ello no entiende nuestro lenguaje.

Colocarle algún disfraz o vestimenta innecesaria

No hay que negar que cuando un perro se coloca un disfraz o accesorio, suele verse más agradable de lo que es, es una forma de demostrar nuestro cariño.

A pesar de esto, a él no parece agradarle y no se sienten cómodos con eso puesto, pues no es su naturaleza. Los expertos no recomiendan esta actividad, ya que estamos humanizando al perro y solo ocasiona problemas de comportamiento y obediencia.

El uso de la correa

Como se ha señalado anteriormente, los perros son seres libres. Cuando se emplea la correa le limita la exploración y olfatear. Además, tener tensa la correa le provoca tensión, porque es algo que lo reprime o incluso es una manera de señalar que se está siendo amenazado.

Por supuesto, usar la correa resulta en general inevitable; por esta razón, se recomienda que al momento de usarla, ésta permanezca destensada, aunque lo mejor es utilizar una correa retráctil de largo alcance. Asimismo, no tirar de manera muy brusca porque esto va a irritar bastante al perro.

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